El pasado 19 de Junio, CEPAL fue anfitriona del Seminario Impacto de la Crisis Económica y Financiera en el Sector Agropecuario, en el cual participo también FAO e IICA. El objetivo fue reunir antecedentes que permita a los Institutos de Investigación Agropecuaria de la Región reflexionar en conjunto, sobre como los efectos de la crisis económica en el sector agropecuario pueden influir en su estrategia institucional y en sus proyectos y programas de investigación.
Martine Dirven por CEPAL se enfocó en la evolución de la producción agrícola, y del valor de las exportaciones en las últimas dos décadas. Al referirse a la evolución del gasto público hacia áreas rurales (hasta el 2001) indicó que éste iba en descenso. En un contexto de elevada incertidumbre, tanto externa como interna y de pérdida de riqueza los países de ALC enfrentan: 1) menor demanda de bienes y servicios exportados, 2) fuertes presiones sobre los mercados de cambio por salida de capitales, 3) aumento de la inmigración de retorno, 4) deterioro de los términos de intercambio, 5) restricción financiera y desplazamiento de la PYME, 6) disminución de remesas del extranjero y 7) pesimismo de los inversores y consumidores. Al referirse a los efectos de la crisis enfatizo el hecho que no sería adecuado verlo como región, ya que la producción agropecuaria es muy variante entre países.
Representante del IICA hizo un recuento sobre la crisis alimentaria y económica, sobre lsa condiciones para las políticas de respuesta a la crisis y las diferencias a lo interno de los países que explicarían grados distintos de impacto. Posteriormente se refirió a la evolución de la producción agropecuaria y como esta creció hasta el 2007 causando reducción en la pobreza rural, pasando al 2008, si bien los altos precios alentaron mayores siembras, una vez llegado el 2009 se da una contracción de la tierra sembrada, por motivos como sequías, menor disponibilidad de recursos para la inversión dada la crisis financiera, todo lo cual ocasiono un aumento en la pobreza.
En cuanto a las expectativas indicó que en el mediano plazo, la demanda externa se recuperará, aunque las importaciones permanecerían costosas. El funcionario concluyo enfocando la crisis como una oportunidad, por varios motivos, el crecimiento de la demanda mundial de alimentos es una oportunidad para los agronegocios, además la crisis ha puesto en primer plano la agricultura en las agendas de gobierno, agencias internacionales, países donantes, y entidades financieras y finalmente initiativas de financiamiento e intercambio tecnológico entre países son una oportunidad para elevar la productividad agrícola.
Para lo anterior es necesario invertir mucho mas en agricultura, modernizar la institucionalidad para el desarrollo agrícola, rural y territorial, y contar con políticas de largo plazo para ello.
Finalmente, el representante de la FAO abarco el tema del financiamiento agrícola, en lo cual destacó que los principales afectados por la disminución de recursos disponibles son los pequeños y medianos productores donde la banca privada tiene poca presencia. Destaco que en países como Uruguay, Colombia, Brasil, Argentina y Costa Rica la mayor parte del financiamiento agrícola proviene del Estado. Además abordo el lado de los demandantes de financiamiento, cuya capacidad de pago depende de remesas, transferencias sociales y autofinanciamiento. Para concluir argumentó que la liquidez entregada por el Estado a entidades financieras no se ha traducido en créditos para los productores, solicitud que los gobiernos han hecho repetidamente a la banca, en cuyo defecto han debido entrar a jugar un rol de financiador.
En conclusión, los ponentes concluyen en que si bien la crisis ha tenido un impacto negativo en el aumento de la pobreza rural, y disminución en la producción; consideran este escenario como temporal y enfocan la crisis como una oportunidad para el repunte de la agricultura como fuente de ingresos de un país y los hogares.
(8 – 12 Junio) La Región se distingue por el ritmo al cual ha producido alimentos, en particular desde principios de esta década, mostrando tasas de crecimiento de la producción neta de alimentos per-cápita superiores al promedio mundial y a la de las economías de países desarrollados (Boletín Mayo/Junio, Observatorio del Hambre, 2008).
Frecuentemente, el foco de la región ha estado en la dimensión de disponibilidad de la Seguridad Alimentaria - representado en las medidas de políticas adoptadas – sin embargo las acciones ahora ha sido mucho más inclusivas de pequeños y medianos productores, situación que no ocurría en el pasado, que la orientación era mucho más a los grandes productores. En este sentido algunos países de América Central son un ejemplo de ello, como es el caso del gobierno de Guatemala que está mostrando resultados de su Programa de Alimentos por Trabajo, mediante el cual entrega raciones de alimentos a cambio de trabajo en obras de infraestructura de beneficio para la comunidad. Igualmente el Ministerio de Agricultura de Panamá ha entregado microcréditos a mujeres rurales acompañado de capacitaciones en liderazgo y gestión empresarial.
Como un apoyo más específico a los procesos productivos, el gobierno de México presentó el Proyecto Estratégico de Tecnificación de Riego, el cual entre otros beneficios, entregará hasta un subsidio del 50% a pequeños productores para la adquisición e instalación de sistemas de riego presurizado. Por otro lado, República Dominicana ha brindado apoyo financiero a la mecanización agrícola de los cultivos de ajo, cebolla y sorgo.
La semana anterior el recién asumido gobierno Salvadoreño presento un Plan Anticrisis cuyos componentes generales se orientan fundamentalmente a la dimensión de acceso de la SAN. Esta semana se presentaron las acciones específicas dentro del sector agrícola, las cuales sí atañen a la producción de alimentos (disponibilidad), y consisten en fortalecer el acceso a insumos e invertir en infraestructura. En éstas acciones se invertirá más de US$ 12 millones en programas dirigidos especialmente a los pequeños productores de granos básicos, hortalizas y otros rubros agro-productivos del país.
En América del Sur, las acciones siguen siendo un apoyo a la producción. Argentina busca mitigar los efectos de la sequía, mediante subsidios y transferencias específicamente a los pequeños productores ganaderos y productores de leche. Continuando con la industria ganadera, el gobierno de Ecuador está apostando por el mejoramiento genético del ganado para incentivar la competitividad del rubro; para ello entregó a 70 mil pequeños ganaderos termos de inseminación artificial. Finalmente, Bolivia –mediante crédito provisto por el gobierno de Brasil- adquirió maquinaria agrícola por un valor de USD$ 13.6 millones, los cuales serán entregados vía créditos a pequeños productores.
Las políticas en Seguridad Alimentaria - ya sean con una visión multisectorial o sectorial- son una constante en la agenda pública latinoamericana. Evidentemente, la atención mediática y de intervención estatal ha estado dominada por acciones de control y prevención del virus A H1/N1, sobre el cual actualmente hay 7 353 casos confirmados en América Latina y el Caribe (25% del número a nivel mundial) y 113 muertes (73% del número de muertes a nivel mundial) (OMS, http://www.who.int/csr/don/2009_06_08/en/index.html)
México continua apoyando a los productores de carne de cerdo para lo cual entregó USD$ 3.4 millones para campañas de promoción al consumo en el mismo país, Japón y Corea. Esto también dentro de un paquete de 8 medidas dirigidas a la porcicultura antes mencionadas. Ver medidas completas http://www.sagarpa.gob.mx/cgcs/boletines/2009/mayo/B096.htm
Como se ha indicado, la tendencia en Centroamérica ha sido hacia la dimensión de disponibilidad de la SAN, con énfasis en algunos productos. En este sentido, el gobierno de Guatemala- en el Estado de Jalapa- entrego semilla mejorada de maíz; y está organizando pequeñas ferias locales para mejorar la comercialización de áreas rurales. En Nicaragua la atención estuvo en la producción de cacao, donde se ha apoyado con tecnología y capacitación con el soporte de la Cooperación Española.
Con miras a fortalecer la disponibilidad, Guyana está implementando el proyecto READ para dar apoyo en aspectos organizacionales y financieros a pequeños agricultores; para ello se cuenta con un presupuesto de USD $ 6.9 millones. En una línea similar Jamaica está beneficiando a los agricultores prestándoles el servicio de arriendo de tractores para la preparación de la tierra.
En la dimensión de acceso destaca el caso de El Salvador, cuyo recién posicionado gobierno anuncio el plan Anticrisis con cuatro principales objetivos: 1) protección de empleo y creación de nuevos puestos, 2) protección a la población más vulnerable, 3) aprovechar la crisis para promover políticas económicas y sociales, y 4) la construcción de un sistema de protección universal.
De igual forma República Dominicana -dentro del Plan Social de la Presidencia- continúa la distribución de raciones alimenticias, que en esta semana alcanzaron a 11 200 familias, lo que implicó una inversión de USD$ 90 mil.
Dentro de su función de monitoreo, el Observatorio del Hambre en colaboración con otros equipos de la Oficina Regional de la FAO, da seguimiento constante a la situación alimentaria y las medidas de política pública que se anuncian e implementan en los paises de la región con estrecha relación a la Seguridad Alimentaria y Nutrición.
En este sentido, semana a semana daremos a conocer mediante nuestro blog, las acciones de los países. Durante el 2009 las medidas de política pública se han enfocado en estrategias para enfrentar la crisis económica, las cuales se hanmanifestado en grandes planes multisectoriales apuntando a 1)promover el empleo, 2) incentivar la inversión mediante la creación de líneas de crédito o ampliación y/o renegociacion de las ya existentes, y 3) algunas medidas dirigidas a la protección social de los más vulnerables. Destaca el caso del Plan de Estímulo Fiscal en Chile, el Acuerdo Nacional a favor de la Economía Familiar en México, el Plan Anticrisis en Paraguay, el Plan Escudo de Costa Rica, entre otros.
En el último bimestre, a puertas del periodo de cosecha en Centroamérica, el foco en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras ha sido en la entrega de insumos a la producción (semillas y fertilizantes), puntualizando alimentos estratégicos para cada país, como el arroz, frijol y maiz. Costa Rica inicio el proceso de subvención de primas para los seguros de cosecha. Por otro lado, los recursos de México se han orientado a promover el consumo doméstico e internacional de la carne de cerdo dada la coyuntura del virus A (H1/N1) y apoyar financieramente a los productores de cerdo mediante subsidios para la compra de insumos, fondos de garantía y reestructuración de compromisos financieros.
En el caso de Suramérica, la tendencia en el 2009 ha sido un constante apoyo a los productores de varias industrias agrícolas. Sin embargo en el último mes se aprecian tanto medidas dirgidas a productores como consumidores; en el caso de los primeros Bolivia inicio el financiamiento de maquinaria agricola con el apoyo del gobierno de Brazil y Ecuador –quien además ha venido entregando insumosal a la producción- ha iniciado las compras gubernamentales de la producción de arroz y maiz a los precios mínimos establecidos. En lo que respecta a los consumidores, Perú esta promoviendo las ferias locales de alimentos con énfasis en el consumo de la carne de cerdo y Chile recientemente anuncio la 2da entrega de un subsidio de USD$ 70 por familia pobre que beneficiará a 4 millones de personas.
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El Observatorio del Hambre en América Latina y El Caribe de la FAO, lanza su 6to boletín sobre la situación alimentaria de la región.